El mundo hoy está pleno de accesos a escenarios múltiples. Podemos pensar en saltos entre
universos, que ocurren en el juego de los niñ@s sin que sea necesaria una adaptación a nuevos parámetros que un escenario diferente pueda imponerles. ¿Cómo será mirar a los adultos desde la subjetividad de un niñ@ de entre 45 días a 6 años? Estamos ante otra forma de pensamiento, organización de la fantasía y ante vínculos y afectos que nosotros, adultos, tenemos dificultades para poder admitir hasta qué grado los hemos cambiado.
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| Janine Pujet "Subjetividad Discontínua y Psicoanálisis" |
Los adultos no estamos precisamente situados en un mayor grado de conocimiento, traccionando. Parece que hay una zona de mutua responsabilidad donde vamos trabajando el aprendizaje con el niño y que sólo funciona basada en algunas situaciones de honestidad del adulto.
La situación de reformular la Tracción desde la Zona de Desarrollo Próximo nos deja ante una fuerte paradoja: las nuevas subjetividades y formas de pensamiento de un niñ@ nacido digital se estructuran, desde el vamos y gracias a los insumos que les proveemos, de una forma superadora del funcionamiento analógico en el que los adultos nos aferramos a habitar.
Hablar de trayectorias es hablar de la vincularidad en función del aprendizaje, hablar del “entre” ese espacio donde las cosas suceden es hablar de una forma determinada de trabajar la vincularidad. El hacer “entre” sustenta la propuesta del aprendizaje en tanto desarrollo actual entre sujetos y también involucra lo más extenso de nuestras historias subjetivo- institucionales y comunitarias. Cuando traigo lo subjetivo, también involucro claramente a lo familiar y en lo comunitario al momento histórico en el cual sucede ese aprendizaje.
La idea planteada es de un entre sujetos y de posiciones diferenciadas para arribar al concepto de pensamiento común que modifica a los implicados en la cosa común. Yo agregué que allí existe una especificidad, una diferencia entre las formas de unos y otros que en la coyuntura actual de los tiempos posiciona dos formas de subjetividad que vale la pena considerar: lo multiversal de un pensamiento y lo analógico de otro.
La vincularidad y la identidad quedaron en estas reflexiones casi antagónicamente enfrentadas. Tanto que la construcción derivada del “entre” define otra cuestión que la identidad: la diversidad. La lógica cotidiana tiende a definir fuertemente la identidad como eje del individuo y con ella sostener la lógica de los grupos sostenidos en la identidad que funcionan a condición de la exclusión de los otros. A pesar de la evidencia en contra que nos brinda la forma en que los sujetos establecemos contacto: desde la diferencia. El problema de este planteo es que todas las instituciones que conocemos como eje de nuestro sistema de organización social se encuentran fundadas en la identidad y la exclusión, en los grupos que establecen fronteras.
Podríamos ensayar una definición de diversidad que pueda resultar del trabajo de la subjetividad, como una producción en la diferencia que llama al trabajo en el espacio de la subjetividad que denominamos “entre” con el otro: ese trabajo no produce identidad, si no que produce en la diversidad como construcción de lo que viene al lugar del sí mismo. Quizá debemos ser extremos y plantear la identidad como su negación: la identidad no tiene razón de ser sino como negativo de la diversidad y diversidad es lo que producimos como seres humanos.
Las problemáticas de la institución escolar y su impacto a nivel del tratamiento de las cuestiones vinculares, lleva frecuentemente a la solicitud de herramientas que aporten apuntalamiento al sistema. También, la institución escolar adquiere internamente prácticas que, en esa lógica, incorporan elementos patologizantes y medicalizadores. Volvamos a los temas de inicio de estas reflexiones: las subjetividades producto de nuevas formas introducidas tanto por las nuevas tecnologías como por las nuevas modalidades de vincularidad en un planteo de realidades fijadas a espacio tiempos sólidos (formas analógicas), con un vintage de instituciones. El trabajo intersectorial planteado en un escenario complejo multiversal y fluído, sin embargo insiste en abordajes analógicos que forman fuertes impedimentos a planteos de articulación que permitan escenarios situacionales en donde se definan objetos complejos de trabajo.
La propuesta diversa de lo multiversal consiste en construir (instituciones-organizaciones) utilicemos esta denominación provisoriamente hasta lograr otra, en las que la fortaleza se encuentre dada por la vincularidad en juego, en las que las construcciones físicas no interpongan muros y donde las redes tomen formas acordes a los planteos de nuevas subjetividades.
Deberíamos animarnos a situar la palabra diversidad: "la diversidad de una organización se sostiene en la vincularidad", sin referirnos a una "identidad".
