domingo, 30 de diciembre de 2018

RESUMEN

El mundo hoy está pleno de accesos a escenarios múltiples. Podemos pensar en saltos entre
Janine Pujet "Subjetividad Discontínua y Psicoanálisis"
universos, que ocurren en el juego de los niñ@s sin que sea necesaria una adaptación a nuevos parámetros que un escenario diferente pueda imponerles. ¿Cómo será mirar a los adultos desde la subjetividad de un niñ@ de entre 45 días a 6 años? Estamos ante otra forma de pensamiento, organización de la fantasía y ante vínculos y afectos que nosotros, adultos, tenemos dificultades para poder admitir hasta qué grado los hemos cambiado.
 Los adultos no estamos precisamente situados en un mayor grado de conocimiento, traccionando. Parece que hay una zona de mutua responsabilidad donde vamos trabajando el aprendizaje con el niño y que sólo funciona basada en algunas situaciones de honestidad del adulto.
La situación de reformular la Tracción desde la Zona de Desarrollo Próximo nos deja ante una fuerte paradoja: las nuevas subjetividades y formas de pensamiento de un niñ@ nacido digital se estructuran, desde el vamos y gracias a los insumos que les proveemos, de una forma superadora del funcionamiento analógico en el que los adultos nos aferramos a habitar.

Hablar de trayectorias es hablar de la vincularidad en función del aprendizaje, hablar del “entre” ese espacio donde las cosas suceden es hablar de una forma determinada de trabajar la vincularidad. El hacer “entre” sustenta la propuesta del aprendizaje en tanto desarrollo actual entre sujetos y también involucra  lo más extenso de nuestras historias subjetivo- institucionales y comunitarias. Cuando traigo lo subjetivo, también involucro claramente a lo familiar y en lo comunitario al momento histórico en el cual sucede ese aprendizaje.
La idea planteada es de un entre sujetos y de posiciones diferenciadas para arribar al concepto de pensamiento común que modifica a los implicados en la cosa común. Yo agregué que allí existe una especificidad, una diferencia entre las formas de unos y otros que en la coyuntura actual de los tiempos posiciona dos formas de subjetividad que vale la pena considerar: lo multiversal de un pensamiento y lo analógico de otro.

La vincularidad y la identidad quedaron en estas reflexiones casi antagónicamente enfrentadas. Tanto que la construcción derivada del “entre” define otra cuestión que la identidad: la diversidad.  La lógica cotidiana tiende a definir fuertemente la identidad como eje del individuo y con ella sostener la lógica de los grupos sostenidos en la identidad que funcionan a condición de la exclusión de los otros. A pesar de la evidencia en contra que nos brinda la forma en que los sujetos establecemos contacto: desde la diferencia. El problema de este planteo es que todas las instituciones que conocemos como eje de nuestro sistema de organización social se encuentran fundadas en la identidad y la exclusión, en los grupos que establecen fronteras.
Podríamos ensayar una definición de diversidad que pueda resultar del trabajo de la subjetividad, como una producción en la diferencia que llama al trabajo en el espacio de la subjetividad que denominamos “entre” con el otro: ese trabajo no produce identidad, si no que produce en la diversidad como construcción de lo que viene al lugar del sí mismo. Quizá debemos ser extremos y plantear la identidad como su negación: la identidad no tiene razón de ser sino como negativo de la diversidad y diversidad es lo que producimos como seres humanos.

Las problemáticas de la institución escolar y su impacto a nivel del tratamiento de las cuestiones vinculares, lleva frecuentemente a la solicitud de herramientas que aporten apuntalamiento al sistema. También, la institución escolar adquiere internamente prácticas que, en esa lógica, incorporan elementos patologizantes y medicalizadores. Volvamos a los temas de inicio de estas reflexiones: las subjetividades producto de nuevas formas introducidas tanto por las nuevas tecnologías como por las nuevas modalidades de vincularidad en un planteo de realidades fijadas a espacio tiempos sólidos (formas analógicas), con un vintage de instituciones. El trabajo intersectorial planteado en un escenario complejo multiversal y fluído, sin embargo insiste en abordajes analógicos que forman fuertes impedimentos a planteos de articulación que permitan escenarios situacionales en donde se definan objetos complejos de trabajo. 
La propuesta diversa de lo multiversal consiste en construir (instituciones-organizaciones) utilicemos esta denominación provisoriamente hasta lograr otra, en las que la fortaleza se encuentre dada por la vincularidad en juego, en las que las construcciones físicas no interpongan muros y donde las redes tomen formas acordes a los planteos de nuevas subjetividades.
Deberíamos animarnos a situar la palabra diversidad: "la diversidad de una organización se sostiene en la vincularidad", sin referirnos a una "identidad".








viernes, 23 de noviembre de 2018

Multiverso vs. Propuesta Analógica

Resumen 

El mundo hoy está pleno de accesos a escenarios múltiples que permiten pasar de estéticas conservadoras a otras psicodélicas a otras vintage, sin necesidad de adaptaciones previas en el niñ@, sin desubicarse respecto de esos parámetros que cambian fuertemente. La propuesta de cada escenario detrás de cada acceso se organiza como un universo diferente pero esto no alarma su ubicación respecto de la organización espacio temporal o vincular y afectiva. Hasta aquí no dije nada nuevo; basta mirar un niñ@ jugar en una pantalla e incluso jugar al aire libre y se cumplen estas observaciones. Vuelvo entonces a la hoja en blanco, cuando los psi les proponemos “proyectar su mundo interno". Recuerdo la escena en la que una niña de dos años pasa el dedo por el celular y la impresión es que no lo hace azarosamente. 
Podemos pensar que estos cambios de escenarios constituyen algo así como saltos entre universos, que ocurren en el juego de los niñ@s sin que sea necesaria una adaptación a nuevos parámetros que un escenario diferente pueda imponerles. Cambia el escenario y la trayectoria se organiza al instante siguiendo con una continuidad que no altera la situación, componiéndola en el nuevo entorno. Un movimiento inmensamente veloz produce una construcción situacional infinitamente pequeña en tiempo, componiendo estéticas, lógicas y conformaciones que generan continuidad entre escenarios sin que se presente el cambio que esperaríamos si lo pensamos desde un punto de vista analógico. Si ponemos a otro tipo de sujeto, frecuentemente algunos adultos, ante el mismo suceso, su organización estalla, su organización espacio temporal analógica se despadeza. 

La cuestión no es fanatizarse y pensar en un niñ@-chip. Sólo me imagino frecuentemente cómo debe ser mirar a los adultos desde la subjetividad de un niñ@ de entre 45 días a 6 años . Porque creo que el adulto le propone mirar hacia un mundo que “atrasa” por estar situado en una postura analógica frente a un mundo multiversal. Estamos ante otra forma de pensamiento, organización de la fantasía y ante vínculos y afectos que nosotros, adultos, tenemos dificultades para poder admitir hasta qué grado los hemos cambiado. 

Volviendo a Vygotsky, la zona de desarrollo proximal

No podemos constituirnos ya en el saber respecto del conocimiento. Los adultos no estamos precisamente situados en un mayor grado de conocimiento, traccionando. Parece
que hay una zona de mutua responsabilidad donde vamos trabajando el aprendizaje con el niño y que sólo funciona basada en algunas situaciones de honestidad del adulto: 1-  debe poder sincerarse con respecto a su menor capacidad respecto de la vertiginosidad de trabajo con escenarios, estéticas y lógicas y aceptar que esa vertiginosidad de trabajo despedaza lo espacio temporal analógico propio. Esto nos lleva al otro sinceramiento fundamental 2- debe poder visualizar que está proponiendo didácticas de un mundo analógico a alguien que piensa multiversalmente. No aportando, traccionando hacia una posición de resolución de complejidades que antes no podían resolverse, si no obligando, mediante la coerción, a considerar un empobrecimiento del mundo propio del niñ@ para pretender avanzar desde los parámetros del adulto. 
La situación de reformular la Tracción desde la Zona de Desarrollo Próximo nos deja ante una fuerte paradoja: las nuevas subjetividades y formas de pensamiento de un niñ@ nacido digital se estructuran, desde el vamos y gracias a los insumos que les proveemos, de una forma superadora del funcionamiento analógico en el que los adultos nos aferramos a habitar.
Mediante la negación de la evidencia y maravillándonos por los ojos grandes para vernos mejor y las orejas grandes para escucharnos mejor, nos traga la enorme boca del agujero de gusano que nuestros propios niños abren en nuestras herramientas didácticas para dejarnos sentados de culo mirándolos, con enormes ojos de estupor, sin aceptar que ni en nuestra canastita, ni bajo la capa roja, traíamos herramientas para poder brindarles un planteo coherente. Porque frecuentemente no queremos posicionarnos sino en el lugar de la desmentida.

Bibliografía:

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Hugo L. Perrone



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jueves, 22 de noviembre de 2018

Articulaciones Complejas y Fluidas

Resumen

La experiencia en el programa de Salud Mental Comunitaria Infantil (2015) se planteaba en un escenario complejo de articulación intersectorial que incluía los actores que intervienen frecuentemente en las problemáticas de salud mental de niños y adolescentes. La estrategia consistía en realizar una historia de la consulta del niñ@ y la familia trabajando con los actores que habían intervenido a nivel de salud, protección de derechos y educación principalmente. Este recorrido nos aportaba, a nuestro entender, la riqueza del recorrido intersectorial; con la posibilidad de un análisis a la luz de la consulta del momento, con la actualidad de los ateneos que abrían un espacio presente de trabajo intersectorial sobre la consulta del niñ@ o adolescente y su familia.
La participación del sector de educación, teníamos claro, resultaba vital en esos espacios y en la historización. Por este motivo quisiera, en este otro espacio de reflexión sobre las articulaciones entre Psicología y Educación, trabajar el concepto de trayectoria educativa. Proponiendo, desde el otro lado, la posibilidad de intersectorializar la trayectoria y aportarle un instrumento que en aquel tiempo se construyó con la mirada de la despatologización de las infancias y con el objetivo de poder aportar un elemento que se demandaba desde las escuelas en relación al interrogante de la salud mental de los niñ@s y adolescentes.

Quisiera comenzar considerando que las trayectorias institucionales escolares tenemos que considerar las en relación a los elementos que las extienden a los extramuros y ello por dos motivos: las condiciones de la institución escolar que abarcan lo comunitario y los aprendizajes que se extienden a los sitios cotidianos de desarrollo de cada niñ@ y adolescente, y porque el abordaje de lo educativo constituye el abordaje de una situación compleja e intersectorial que incluye derechos, justicia, salud, diversidad, etc.
Hablar de trayectorias es hablar de la vincularidad en función del aprendizaje, hablar del “entre” ese espacio donde las cosas suceden es hablar de una forma determinada de trabajar la vincularidad "Lo vincular intenta dar cuenta de un trabajo a realizar desde los vínculos, y es que vincularse requiere,un hacer algo con la alteración que las presencias producen. Ese hacer es imprevisible, es algo que está por venir, aunque haya ocurrido antes muchísimas veces.” (Kleiman 2015) . La base de los desarrollos del texto anterior (Multiverso vs. Propuesta Analógica) y lo que expreso sobre cómo podemos pensar la teoría de Vygotsky en base a los desarrollos de las nuevas vincularidades, nos da pie a tomar esta propuesta desarrollada por la autora y que a su vez surge de las ideas de Jaques Derrida. El hacer “entre” sustenta la propuesta del aprendizaje en tanto desarrollo actual entre sujetos y también involucra  lo más extenso de nuestras historias subjetivo- institucionales y comunitarias. Cuando traigo lo subjetivo, también involucro claramente a lo familiar y en lo comunitario al momento histórico en el cual sucede ese aprendizaje.


Las prácticas subjetivantes se anclan en lo propio, y se relacionan con la construcción singular de una experiencia personal y /o colectiva cuya condición es lo posible de una travesía para seguir creando, reinventando. "Existir no es un estado objetivo sino un trabajo subjetivo"
 Lewkowicz,I

Voy a volver a tomar prestado un párrafo para lograr trabajar un aporte propio. “Este pensamiento de la alteración no admite líneas divisorias entre sabios e ignorantes, acompañantes y acompañados, expertos y tutelados, sino que abre el espacio "entre" sujetos en posiciones diferenciadas, "entre" trayectorias. Quien acompaña trayectorias sólo despliega  su pensamiento entre él mismo y los otros, construye un dispositivo para promover pensamiento en común que modifica a todos los que se hallan allí, dispuestos al trabajo, en torno a una "cosa en común" (un modo de enseñar, un contenido, una forma de organización, etc.) implicándolo.” (Nicasio y Greco 2012) La idea en esta cita, es de un entre sujetos y de posiciones diferenciadas para arribar al concepto de pensamiento común que modifica a los implicados en la cosa común. Yo agregué que allí existe una especificidad, una diferencia entre las formas de unos y otros que en la coyuntura actual de los tiempos posiciona dos formas de subjetividad que vale la pena considerar: lo multiversal de un pensamiento y lo analógico de otro. Modificando sustancialmente esto que ocurre en el despliegue del pensamiento de quien acompaña trayectorias y en cómo el o los otros también traen algo muy específico a ese lugar del despliegue. Algo que no está reconocido por el que acompaña y despliega en forma cabal cuando se encuentra situado desde la perspectiva o posicionamiento analógico.


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jueves, 8 de noviembre de 2018

Entre - la diferencia y la subjetividad en el vínculo


Resumen

La vincularidad y la identidad quedaron en estas reflexiones casi antagónicamente enfrentadas. Tanto que la construcción derivada del “entre” define otra cuestión que la identidad: la diversidad. Que toma ciertos aspectos que podrían cumplir funciones en su lugar, a pesar de que la lógica cotidiana tiende a definir fuertemente la identidad como eje del individuo y con ella sostener la lógica de los grupos identitarios que funcionan a condición de la exclusión de los otros. A pesar de la evidencia en contra que nos brinda la forma en que los sujetos establecemos contacto: desde la diferencia. El problema de este planteo es que todas las instituciones que conocemos como eje de nuestro sistema de organización social se encuentran fundadas en la identidad y la exclusión, en los grupos que establecen fronteras. Esos grupos pueden ser diversos o fuertemente identitarios al estilo de las pandillas, no hablo de las formas adolescentes de asociación ni otras cuestiones, si no de los grupos económicos, religiosos, regionalistas, culturales u otros que sostienen la identidad como eje.

Como parte de la definición de diversidad, podemos tomar la de diversidad cultural: reflejo de la multiplicidad, la convivencia y la interacción de las diferentes culturas coexistentes, a nivel mundial y al grado de variación y riqueza cultural de estas con el objetivo de unir y no de diferenciar. Pero al parecer podríamos ensayar una bien diferente que pueda resultar del trabajo de la subjetividad, como una producción en la diferencia que llama al trabajo en el espacio de la subjetividad que denominamos “entre” con el otro: ese trabajo no produce identidad, si no que produce en la diversidad como construcción de lo que viene al lugar del sí mismo; si en vez de construir la subjetividad desde la intersubjetividad lo hacemos desde la vincularidad. Cuestión que deriva del hecho de que reconozcamos que en vez de estar alienados en el otro producimos nuestra subjetividad con el otro (otro esencialmente plural)

En este sentido de diversidad, ya no estaremos ligados a su reconocimiento como parte del patrimonio común de la humanidad y a la lucha de muchos estados y organizaciones a favor de ella mediante la preservación y promoción de las culturas existentes y el diálogo intercultural, comprendiendo y respetando al otro, si no al reconocimiento de la diversidad como producción vincular: al mismo tiempo que nos producimos como sujetos somos productores de diversidad, en la misma acción. Quizá debemos ser extremos y plantear la identidad como su negación: la identidad no tiene razón de ser si no como negativo de la diversidad y diversidad es lo que producimos como seres humanos.

Bibliografía:

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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Herramientas en territorio

Resumen

Las problemáticas de la institución escolar y su impacto a nivel del tratamiento de las cuestiones vinculares, lleva frecuentemente a la solicitud de herramientas que aporten apuntalamiento al sistema. Esa demanda se dirige a los profesionales psicólog@s, psiquiatras, psicopedagog@s, etc. que actúan provocando un fuerte retroceso hacia las intervenciones clínicas individuales por especialidad. También, la institución escolar adquiere internamente prácticas que, en esa lógica, incorporan elementos patologizantes y medicalizadores. La utilización, la exigencia de la práctica que consiste en la utilización de diagnósticos psiquiátricos y psicopatológicos dentro de la escuela, es la herramienta de esa incorporación. Paradójicamente, estas prácticas conviven con las propuestas de intervenciones de orientadores que conocen la ventaja de la interdisciplina y la intersectorialidad. Anteriormente comenzamos el análisis de intervenciones de ese tipo, desde una óptica de vincularidad en el aprendizaje.

Volvamos a los temas de inicio de estas reflexiones: las subjetividades producto de nuevas formas introducidas tanto por las nuevas tecnologías como por las nuevas modalidades de vincularidad en un planteo de realidades fijadas a espacio tiempos sólidos (formas analógicas), con un vintage de instituciones que incluso se proponen como un regreso a “instituciones más sólidas” como sostienen los Objetivos para un Desarrollo Sostenible 2030 de ONU: “Objetivo 16 Paz, justicia e Instituciones Sólidas”



El trabajo intersectorial planteado en un escenario complejo multiversal y fluído, sin embargo insiste en abordajes analógicos que forman fuertes impedimentos a planteos de articulación que permitan escenarios situacionales en donde se definan objetos complejos de trabajo.

La propuesta diversa de lo multiversal consiste en construir (instituciones) utilicemos esta denominación provisoriamente hasta lograr otra, en las que la fortaleza se encuentre dada por la vincularidad en juego, en las que las construcciones físicas no interpongan muros y donde las redes tomen formas acordes a los planteos de nuevas subjetividades.

Existen varios ejemplos de instituciones de este tipo que tomaremos para un futuro análisis de orígenes, desarrollos y obstáculos. Por ejemplo, el de Las Madres de Plaza de Mayo: su origen en forma de red, alojadas en un espacio abierto y significativo (como lo es la Plaza de Mayo) y las posteriores complicaciones de los alojamientos físicos brindados por la democracia popular de los primeros años del siglo XXI. La historia de Las Madres, su diversidad, se define en función de la vincularidad que genera la lucha que sostienen y recuperan permanentemente. La "identidad" la sostiene la vincularidad del Pueblo, que constituye en la diferencia una inclusión permanente, movimiento de diversidad que aloja un trabajo en el espacio popular abierto que sostiene permanentes cambios. Deberíamos animarnos a situar la palabra diversidad: "la diversidad de las madres se sostiene en la vincularidad", sin referirnos a una "identidad".



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Hugo Luis Perrone