Resumen
El mundo hoy está pleno de accesos a escenarios múltiples que permiten pasar de estéticas conservadoras a otras psicodélicas a otras vintage, sin necesidad de adaptaciones previas en el niñ@, sin desubicarse respecto de esos parámetros que cambian fuertemente. La propuesta de cada escenario detrás de cada acceso se organiza como un universo diferente pero esto no alarma su ubicación respecto de la organización espacio temporal o vincular y afectiva. Hasta aquí no dije nada nuevo; basta mirar un niñ@ jugar en una pantalla e incluso jugar al aire libre y se cumplen estas observaciones. Vuelvo entonces a la hoja en blanco, cuando los psi les proponemos “proyectar su mundo interno". Recuerdo la escena en la que una niña de dos años pasa el dedo por el celular y la impresión es que no lo hace azarosamente.
Podemos pensar que estos cambios de escenarios constituyen algo así como saltos entre universos, que ocurren en el juego de los niñ@s sin que sea necesaria una adaptación a nuevos parámetros que un escenario diferente pueda imponerles. Cambia el escenario y la trayectoria se organiza al instante siguiendo con una continuidad que no altera la situación, componiéndola en el nuevo entorno. Un movimiento inmensamente veloz produce una construcción situacional infinitamente pequeña en tiempo, componiendo estéticas, lógicas y conformaciones que generan continuidad entre escenarios sin que se presente el cambio que esperaríamos si lo pensamos desde un punto de vista analógico. Si ponemos a otro tipo de sujeto, frecuentemente algunos adultos, ante el mismo suceso, su organización estalla, su organización espacio temporal analógica se despadeza.
La cuestión no es fanatizarse y pensar en un niñ@-chip. Sólo me imagino frecuentemente cómo debe ser mirar a los adultos desde la subjetividad de un niñ@ de entre 45 días a 6 años . Porque creo que el adulto le propone mirar hacia un mundo que “atrasa” por estar situado en una postura analógica frente a un mundo multiversal. Estamos ante otra forma de pensamiento, organización de la fantasía y ante vínculos y afectos que nosotros, adultos, tenemos dificultades para poder admitir hasta qué grado los hemos cambiado.
Volviendo a Vygotsky, la zona de desarrollo proximal.
No podemos constituirnos ya en el saber respecto del conocimiento. Los adultos no estamos precisamente situados en un mayor grado de conocimiento, traccionando. Parece
La situación de reformular la Tracción desde la Zona de Desarrollo Próximo nos deja ante una fuerte paradoja: las nuevas subjetividades y formas de pensamiento de un niñ@ nacido digital se estructuran, desde el vamos y gracias a los insumos que les proveemos, de una forma superadora del funcionamiento analógico en el que los adultos nos aferramos a habitar.
Mediante la negación de la evidencia y maravillándonos por los ojos grandes para vernos mejor y las orejas grandes para escucharnos mejor, nos traga la enorme boca del agujero de gusano que nuestros propios niños abren en nuestras herramientas didácticas para dejarnos sentados de culo mirándolos, con enormes ojos de estupor, sin aceptar que ni en nuestra canastita, ni bajo la capa roja, traíamos herramientas para poder brindarles un planteo coherente. Porque frecuentemente no queremos posicionarnos sino en el lugar de la desmentida.
Bibliografía:
La bibliografía del presente artículo se encuentra planteada interactivamente en el blog Bibliografía
Hugo L. Perrone
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Código de registro: 1811289166825
: 28-nov-2018 8:45 UTC
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