jueves, 8 de noviembre de 2018

Entre - la diferencia y la subjetividad en el vínculo


Resumen

La vincularidad y la identidad quedaron en estas reflexiones casi antagónicamente enfrentadas. Tanto que la construcción derivada del “entre” define otra cuestión que la identidad: la diversidad. Que toma ciertos aspectos que podrían cumplir funciones en su lugar, a pesar de que la lógica cotidiana tiende a definir fuertemente la identidad como eje del individuo y con ella sostener la lógica de los grupos identitarios que funcionan a condición de la exclusión de los otros. A pesar de la evidencia en contra que nos brinda la forma en que los sujetos establecemos contacto: desde la diferencia. El problema de este planteo es que todas las instituciones que conocemos como eje de nuestro sistema de organización social se encuentran fundadas en la identidad y la exclusión, en los grupos que establecen fronteras. Esos grupos pueden ser diversos o fuertemente identitarios al estilo de las pandillas, no hablo de las formas adolescentes de asociación ni otras cuestiones, si no de los grupos económicos, religiosos, regionalistas, culturales u otros que sostienen la identidad como eje.

Como parte de la definición de diversidad, podemos tomar la de diversidad cultural: reflejo de la multiplicidad, la convivencia y la interacción de las diferentes culturas coexistentes, a nivel mundial y al grado de variación y riqueza cultural de estas con el objetivo de unir y no de diferenciar. Pero al parecer podríamos ensayar una bien diferente que pueda resultar del trabajo de la subjetividad, como una producción en la diferencia que llama al trabajo en el espacio de la subjetividad que denominamos “entre” con el otro: ese trabajo no produce identidad, si no que produce en la diversidad como construcción de lo que viene al lugar del sí mismo; si en vez de construir la subjetividad desde la intersubjetividad lo hacemos desde la vincularidad. Cuestión que deriva del hecho de que reconozcamos que en vez de estar alienados en el otro producimos nuestra subjetividad con el otro (otro esencialmente plural)

En este sentido de diversidad, ya no estaremos ligados a su reconocimiento como parte del patrimonio común de la humanidad y a la lucha de muchos estados y organizaciones a favor de ella mediante la preservación y promoción de las culturas existentes y el diálogo intercultural, comprendiendo y respetando al otro, si no al reconocimiento de la diversidad como producción vincular: al mismo tiempo que nos producimos como sujetos somos productores de diversidad, en la misma acción. Quizá debemos ser extremos y plantear la identidad como su negación: la identidad no tiene razón de ser si no como negativo de la diversidad y diversidad es lo que producimos como seres humanos.

Bibliografía:

La bibliografía del presente artículo se encuentra planteada interactivamente en el blog Bibliografía





Hugo L. Perrone



Registro de Propiedad Intelectual
Código de registro: 1811289166832
Fecha de registro: 28-nov-2018 8:45 UTC